miércoles, 1 de agosto de 2012

Cibell Naime, evadida de la justicia

Domingo 29 de julio de 2012 11:20 AM
Sabrina Machado / Caracas/Diario Panorama

Una familia destruida, un luto eterno y una justicia burlada son los resultados tras casi 17 años de los asesinatos de Miguel Antonio Tauill y Juan Carlos González, ellos perdieron la vida a manos de una adolescente de 18 años, luego de concretarse la venta de un gato angora el 6 de diciembre de 1994, por el precio de 20 mil bolívares.
En un primer momento, los padres de las víctimas creyeron haber encontrado respuestas por parte de las autoridades competentes. “Si no la consigues tú, la consigo yo”, le replicó Antonio Tauill a Leonardo Díaz Paruta, quien era el responsable de las investigaciones de homicidios en la extinta Policía Técnica Judicial. Tauill era el padre de Miguel, abogado y fundador de este cuerpo policial.
Esta sensación de justicia, obtenida en un primer momento con la captura de Cibell Naime en enero de 1995, se vio quebrantada 10 años después, luego que un tribunal de ejecución le concediera la tan ansiada libertad condicional.
La mujer, ya con 29 años, debía presentarse cada 15 días ante el juzgado que concedió la medida para dejar constancia de su sometimiento a las disposiciones del sistema penal. Solo bastaba cumplir con esta exigencia para no regresar al oscurantismo de los penales.
“Fue en muy pocas oportunidades, el 15 de diciembre le indicó al juzgado que tenía que operarse y, por ello, pidió un permiso para sus comparecencias. No regresó más”, afirmó Antonio Tauill. En enero del 2006 los representantes legales de las víctimas apelaron la medida ante los órganos correspondientes.
Poco después el Tribunal Supremo de Justicia revocó la libertad y pidió a los cuerpos de seguridad la captura de la condenada; no obstante, Cibell no conoció más de celdas. Atrás quedaron los recuerdos del Instituto de Orientación Femenina, de la Cárcel de Tocuyito y de la Penitenciaría General de la República. Le resta por pagar 18 años de su sentencia y está evadida.
De acuerdo con la sentencia del tribunal sexto en lo penal, del 16 de diciembre de 1998, Naime cumpliría su pena el 6 de marzo del año 2022, a las 11:45 de la noche. Esta fue una de las primeras sentencias a 30 años dictadas en el país.
La joven de origen libanés, única mujer y menor de tres hermanos, fue detenida el 19 de enero de 1995, cuando se encontraba en su residencia en Prados del Este con sus familiares. No tuvo otra opción que confesar los hechos.
Momentos antes Antonio Tauill y Shauki Naime habían sostenido una conversación nada grata, que revelaría toda la verdad de un cheque falso cobrado en el antiguo Banco Unión, por un joven dedicado a la venta de animales de raza.
“Llamó (Naime) al número de mi hijo, quería hablar con Miguel para saber cómo había obtenido un cheque que le habían robado, y luego falsificado su firma. Yo solo le contesté que quien le entregó el cheque a mi hijo era la misma persona que lo había matado. En eso escuché a Díaz Paruta decir: ‘Déjalo que ya lo tenemos’”, recordó Tauill.
Para el momento de la captura ya había transcurrido un mes de las investigaciones. Desde el primer momento se tuvo la precisión que la homicida era la misma mujer que en el diciembre pasado había acudido hasta la residencia de los Tauill Musso, ubicada en Los Naranjos, para adquirir un gato.
La madre de la víctima, Mirtelina Musso de Tauill, la recibió en las dos únicas oportunidades que fue hasta su vivienda: el día que Cibell conoció a Miguel y el día que lo mató.
El padre del occiso recuerda que no fue fácil localizarla. Nadie la conocía. A través del retrato hablado elaborado por la madre del abogado fallecido y tras la ubicación del taxista que la llevó hasta Los Naranjos se logró precisar su residencia en Prados del Este y detenerla a comienzos del año 1995. Ya había transcurrido un mes y tres días del doble crimen.
El 16 de diciembre, el profesional del volante encontró a la muchacha en el colegio Minerva, un instituto de parasistema donde Cibell terminaba el bachillerato. La joven no era muy destacada en los estudios. Y cerca de allí se ubicaba el Club Sirio Venezolano. “Con su foto hubo personas que la reconocieron y nos dijeron dónde vivía”, explicó Antonio Tauill.
La muerte de los dos hombres había causado gran conmoción en la ciudad. Para ese entonces no era común el ingreso de 50 o más cadáveres semanales a la morgue de Bello Monte. Miguel Tauill, de 30 años, vivía con sus padres. Era el mayor de tres hermanos hombres y —a pesar de graduarse de abogado— estaba dedicado a la venta de animales.
“Él era muy apasionado con los animales, en la casa llegamos a tener hasta dos venados, teníamos gatos, conejos, gallinas, perros, de todo”, recordó con nostalgia su padre, mientras exige el cumplimiento exacto de la pena. Insiste que todavía falta por pagar 18 años.
La otra víctima Juan Carlos González, de 19 años, estudiaba el primer año de Farmacia en la universidad Santa María. Era socio de Miguel en el particular negocio. Los dos hombres fueron ubicados muertos en el interior de la camioneta de Tauill con disparos en la cabeza, realizados a corta distancia.
La captura de Naime generó aún más conmoción en la opinión pública, su foto con un ojo golpeado y el móvil del hecho convirtieron el crimen de Tauill y González en uno de los más comentados del momento. Hoy el caso del gato todavía se mantiene fresco en el colectivo venezolano.
Cibell había robado y falsificado el cheque de su papá, Shauki Naime, prominente obstetra, que trabajaba en la clínica Santa Sofía, de Caracas, con el propósito de comprarse el animalito. Aparentemente le dijo a su familia que una amiga se lo regaló, a manera de justificación.
En ese entonces se indicó que el progenitor de la joven era una persona sumamente estricta con sus hijos, severa, en particular con la menor, y que el maltrato —tanto psicológico como físico— hizo mella en la mente de la adolescente.
El temor sentido ante la presencia del padre y el castigo por la osadía cometida hizo que Cibell asumiera una decisión radical en procura de protegerse de una brutal reprimenda. La joven mató a los dos hombres con un arma propiedad de su padre: una pistola 7.65, marca Walther PPK, el mismo modelo empleado por Adolfo Hitler para quitarse la vida.
Sin embargo, Tauill hoy —a casi 17 años de la muerte de su hijo— estima que toda esa historia del maltrato fue un invento de la defensa de la joven para conseguir benevolencia por parte de los tribunales.
Recuerda que los exámenes psiquiátricos practicados en la época por los expertos de la policía técnica científica arrojaron que Naime era una psicópata, lo cual no es una enfermedad, pero “no tiene remedio. Ella debía cumplir constantemente con un tratamiento médico”.
“Ese hombre (Naime) tenía caballos y yeguas y uno de ellos se llamaba Cibell, ahí puedes ver el vínculo entre ellos. El día que la golpeó se acababa de enterar que su hija había matado a dos personas, la acababa de descubrir. Cibell era una malandra, fumaba a escondidas, se escapaba de la casa. Todas las referencias que obtuvimos después eran terribles”, relató Tauill.
No obstante, no todos los involucrados en este caso comparten esta visión. Para Norma Pérez, exjueza octava de ejecución, el temor de Cibell por su padre sí era cierto. “En el expediente se puede apreciar el odio que sentía Cibell hacia su padre, ella sentía que por culpa de él ella estaba presa. Incluso se dejó constancia de la severidad del papá, la hincaba de rodillas para que adelgazara, los hijos tenían capacidad de movimiento y ella tenía que salir acompañada de su mamá”.
Pérez tuvo frente a sí a Cibell cuando tenía 24 años, en el año 2001, tras realizarse una audiencia en el Internado de Orientación Femenina, ubicado en Los Teques, estado Miranda, primer centro de reclusión que visitó Naime. Luego conocería otros —supuestamente— por mostrar mala conducta, de acuerdo con informes presentados ante los tribunales por los representantes del Ministerio Publico.
En esa ocasión, la exfuncionaria vio en la condenada a una “mujer madura, no la adolescente que había sido sentenciada a 30 años de prisión, afirmó haber perdonado a su padre y lamentó la muerte de las dos personas, se mostró arrepentida de sus hechos”.
Pérez recuerda que Naime estudió un importante número de cursos realizados en el internado, se graduó de bachillerato en la cárcel y estaba esperando un cupo de la Universidad Nacional Abierta para comenzar su carrera de arquitectura.
Con respecto a la convivencia familiar en el seno de los Naime Yordi, Pérez indicó que Cibell veneraba a su mamá, “ella era su diosa”. Los hijos se expresaban muy bien de su padre, no entendían por qué la joven lo acusaba de todas las cosas que decía. La madre, Salam Yordi, en ningún momento dejó a su hija, siempre la iba a visitar y estaba pendiente de su caso, el papá también la vio en algunas oportunidades”, afirmó.
La exjueza desmintió versiones que circularon sobre la supuesta ida de la familia para el Líbano, cuando Cibell se encontraba privada de libertad. “La mamá hizo un curso de uñas acrílicas y durante las visitas le enseñó a ella a hacerlas, para que Naime pudiera trabajar desde la cárcel y ganar algún dinero con este oficio”.
Desde el año 1994 hasta el 2005 Tauill estuvo literalmente encadenado a los tribunales de este país, observando muy de cerca cada decisión a favor o en contra de Cibell, atacando con rápida velocidad cada “interés manifiesto” en torno del caso de la joven.
El hombre asegura con total convicción que siempre hubo un apoyo a favor de la procesada. “Este caso lo llegó a tener en sus manos el propio Otto Marín Gómez, presidente de la Corte Suprema de Justicia, yo lo señalé y lo denuncié así como hice con otros jueces. Hoy hay personas que todavía me reconocen en la calle, a raíz de la muerte de mi hijo”.
Por tal motivo, en esta oportunidad prefirió mantenerse detrás del papel y no volver a figurar, ya que “no podemos hacer más nada, llega la muerte, pero el mundo sigue, todavía no se ha encontrado la manera de parar el globo terráqueo”.
Uno de los intentos por favorecer a Cibell se produjo —supuestamente— en el año 2001, de acuerdo con una nota de prensa del Ministerio Público, de fecha 7 de mayo, en la que se informa de un recurso revocatorio introducido en contra del beneficio de redención judicial de la pena por el trabajo y estudio que la juez encargada del juzgado octavo de ejecución de Caracas, Norma Pérez Díaz, otorgó a Cibell Naime Yordi, el pasado 27 de abril de 2001.
En este comunicado los fiscales responsables del caso dejaron constancia “de la mala conducta de la interna durante los años 1999 y 2000, entre los que se destacan agresiones verbales y físicas contra algunas funcionarias e internas del recinto penal de Los Teques”, y de la “relación familiar disfuncional, inmadurez emocional, desequilibrio afectivo y reacciones impulsivas ante una problemática circunstancial”, que experimentaba la mujer.
Asimismo hicieron acotación de que “en fecha 11 de abril del 2001 consignaron por la taquilla de renovación de pasaporte de la Onidex el pasaporte número 004624, perteneciente a Cibell Naime Yordi, lo que podría significar un peligro de fuga por parte de la penada”.
Norma Pérez negó —por este medio— que haya concedido un beneficio a Cibell, aclaró que lo único que realizó en relación con este expediente fue una rectificación en el cómputo de la pena, en función de la actitud de la condenada.
Cuatro años después, el 15 de abril de 2005 el tribunal 5to de Ejecución de Caracas dio la libertad condicional a una mujer que pisó por primera vez el Palacio de Justicia con 18 años y salió de él con 29 años. Durante los 11 años que se mantuvo privada de libertad recibió tres recálculos de cómputos de la pena, a pesar que la Fiscalía y las víctimas se resistieron a estas mejoras.
Hoy, no se tiene pistas claras de donde podría encontrarse la mujer del gato, se conoce que un grupo de su familia está anclado en la zona oriental del país y que Shauki Naime continúa trabajando en Caracas.
De acuerdo con informaciones policiales, el 3 de diciembre de 2008, uno de los hijos de Naime, Fouad Naime Yordi, fue secuestrado por dos sujetos armados cuando abría su tienda de pinturas, ubicada en la avenida Miranda, del municipio El Tigre, en el estado Anzoátegui. El padre pagó el rescate y el hombre fue liberado 12 horas después.
Estas informaciones hacen presumir a Tauill que Naime podría encontrarse en el país, quizás refugiada por algún miembro de su familia, aunque funcionarios de la Fiscalía no descartan que esté en Colombia o en el propio Líbano.
Sin embargo, esta última tesis no la comparte el padre de la víctima, en virtud del delito cometido por la mujer y la religión que profesa la familia, el druidismo.
Tras 17 años del doble crimen, Tauill reconoce que su esposa todavía va todos los días al cementerio a cuidar la tumba de Miguel; sin embargo, él no tiene la fortaleza para continuar con esta dolorosa rutina, sobretodo después de saber a Cibell libre.
“Cuando yo me paraba frente a la tumba de mi hijo yo me envenenaba, ya no voy al cementerio, salgo de ahí muy mal, trato de ir pocas veces”, indicó un adolorido padre, quien no halla en sus tres hijos el consuelo del arrebatado.
“Mi casa se convirtió en una iglesia, sin televisión, sin música, ya no había alegría. No aguanté, al año siguiente de su muerte tomé mis maletas y me fui. Con la libertad de Cibell dejé de ir al cementerio, me estaba envenenando, no podía seguir viviendo con tanto dolor”, indicó con pesar, mientras recalcula constantemente los años que faltaron por pagar y, con la convicción firme de que ningún cuerpo de seguridad la busca.
Contraria a esta realidad tenemos a una Cibell Naime feliz, reunida con sus seres queridos, en una celebración familiar, de acuerdo con unas imágenes obtenidas a través de las redes sociales, de fecha 10 de febrero de 2008, tres años después de su fuga.
En una fotografía donde se aprecia con unos de sus hermanos, su madre celebra: “Tan bellos mis hijos”.

sábado, 23 de julio de 2011

Cárceles Venezolanas, "Los Pranes"

■ “En Uribana manda ‘El Borracho”

■ Reos de El Rodeo II: “Han masacrado a màs de 160 compañeros”
■ El Estado venezolano abandonó a las cárceles y la corrupción prostituyó el sistema.
■ Nada desmiente más el supuesto pase al socialismo que el terror imperante en las cárceles.
■ En el lenguaje carcelario, “causa” es la cuota semanal que deben cancelar todos los reclusos a los pranes.
■ En los Rodeos I y II, que albergaba a 4.580 privados de libertad, la “causa” estaba en BsF 50 semanal.
Alguien se habrá preguntado, seguramente, por qué un pequeño ejército con poder de fuego suficiente como para abrirse paso a plomo limpio hacia la libertad, prefiere vivir y morir cautivo en un infierno donde reinan el hacinamiento, la promiscuidad y el crimen. La respuesta no parece sencilla, pero lo es: porque en ninguna parte, más allá de los muros de la prisión, podrá alimentar el sistema que ha hecho de las cárceles venezolanas auténticos microcosmos, países en miniatura gobernados por organizaciones que hacen las veces del Estado, imponen sus propias leyes y crean un modelo donde desde el lugar que ocupas, hasta el baño que utilizas y no se diga la sobrevivencia, tienen un precio estipulado.
Cuando alguien penetra en un penal venezolano con toda seguridad va a pagar, con creces, el delito que pudo haber cometido y sin necesidad de ir a tribunales es posible que sea condenado a muerte, a un presidio indefinido o a las peores humillaciones y privaciones, ante la ausencia de un Estado que, puertas adentro, deja de existir para darle paso al poder omnímodo de las mafias.
La pregunta no es si el Gobierno Nacional puede o no hacer uso de la fuerza del Estado para desarmar y poner orden dentro de un establecimiento penitenciario. Por supuesto puede y debe hacerlo, siempre que garantice y se esfuerce en respetar los derechos humanos de quienes allí cumplen condena o están siendo procesados. La pregunta debe ser: ¿por qué se permitió que la situación puertas adentro de las cárceles llegara al extremo de hacerlas incontrolables, de tener presos armados hasta los dientes y de permitir que algunos se hayan convertido en los reales directores de los retenes?
Años de abandono y corrupción crearon una situación insostenible que terminó produciendo a lo interno un enfrentamiento entre “pranes”, con varios muertos por armas de fuego. Esto derivó en lo que vemos: el Gobierno tomó acciones contundentes para retomar el control que perdió hace mucho tiempo o nunca tuvo.
Los “Pranes”:
Así es como se hacen llamar, son los jefes mafiosos que en efecto controlan las cárceles. Son ellos quienes están al frente de los motines que se han generado en los últimos días. Los “Pranes” son peligrosos delincuentes: asesinos y violadores que se encuentran bien protegidos y apertrechados con poderosas armas de guerra adquiridas por la corrupción de los funcionarios policiales y militares quienes, juntos, han hecho de algunas cárceles del país verdaderos centros logísticos para la distribución de drogas, el secuestro y el sicariato. ¡Buenos negocios para la boliburguesía!
Los llamados “pranes”, son precisamente las personas más influenciadas y descompuestas por las vilezas, el robo y el crimen legalizado promovido por el socialismo, quienes mejor expresan con sus acciones vandálicas la esencia misma del sistema que los engendró y formó. Un “Pran” es el semejante frustrado de un aspirante a boliburgués, su lumpen, o mejor dicho, el boliburgués que no pudo ser bajo las leyes de un sistema que naturalmente lo excluyó.
Los ingresos o negocios:
Otra fuente de ingresos consiste en realizar llamadas telefónicas al azar a ciudadanos libres a quienes amenazan con secuestrarlos a él o a sus familiares si no se les paga una suma. Muchos han caído en este montaje. Ante el miedo que producen las llamadas, terminan pagando. Cuando el ciudadano se niega a pagar, normalmente porque no tiene los recursos que el preso exige, terminan exigiéndole una cantidad de claves de tarjetas telefónicas para recargar sus teléfonos móviles y poder seguir tratando de extorsionar a otros. Nadie se explica cómo estos delincuentes poseen a placer celulares dentro de los penales y pueden estar todo el día haciendo llamadas para chantajear a ciudadanos.
Algunos pranes están ligados o aún pertenecen a bandas delictivas que están en libertad cometiendo delitos, ya sea de tráfico de drogas, de secuestros, de robo y hurto de vehículos o de traficantes de armas ilegales. Con la absoluta libertad de acción interna que poseen y la confianza de poder comunicarse a cualquier hora con sus “socios” externos por medio de sus celulares, desde las cárceles dirigen bandas de delincuentes. De esos hechos también reciben su cuota parte.
En el lenguaje carcelario, “causa” es la cuota semanal que deben cancelar todos los reclusos a los pranes. En los Rodeos I y II, que albergan a 4.580 privados de libertad, la “causa” estaba en BsF 50 semanal. Además, cobran otros servicios especiales como por ejemplo el traslado a tribunales que varía entre BsF 200, 300 y 500 mil, según han revelado familiares de los reos.
“Esa gran suma de dinero es la razón por la cual esos pranes han resistido tanto; ellos saben que es un pecado dejar embarcado a un proveedor de droga. Por esos están haciendo tiempo para ver cómo resuelven ese problema”, señaló el informante.
Tras las mafias carcelarias:
El Ministerio Público ha abierto tres líneas de investigación en Rodeo I y II: la corrupción, el ingreso de drogas y tráfico de armas. Como parte de esas pesquisas, el pasado sábado localizaron 1, 5 kilos de cocaína y BsF 100 mil resguardados en una “caleta” de Rodeo II.
Precisamente sobre la situación carcelaria, la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, informó que el Ministerio Público inició un plan contra la corrupción en los centros penitenciarios del país.
“Son demasiados intereses los que hay alrededor de las cárceles; creemos desde el Ministerio Público que incluso el dinero que se mueve alrededor de las cárceles, quizás tenga que ver con otros delitos como legitimación de capitales”, resaltó la Fiscal al ser entrevistada por José Vicente Rangel, en Televen, donde dijo estar dispuesta a enfrentar los “poderosos intereses” que giran en torno a las cárceles del país. Son 34 los penales.
¿Cómo metían las armas en el Rodeo?
Escondidas en cajones de minitecas metían las armas a los penales Rodeo I y II, según se desprende de las investigaciones preliminares llevadas a cabo por el Ministerio Público.
El ingreso de minitecas al Rodeo I y II se hace en los días de pernocta y ocasiones especiales. Elcapitán (GN) Camargo Gómez, Gamaliel José era el encargado de revisarlas y darle luz verde para su ingreso, reveló una fuente judicial. Por ser jefe de seguridad en El Rodeo, este oficial jugaba un papel clave en el ingreso tanto de armas como de drogas, licores y cigarrillos al establecimiento penitenciario, de acuerdo a la investigación fiscal. “Era el único que se comunicaba con ’Yoifre’ y ‘Oriente’”, dijo la fuente, aludiendo a los pranes que están alzados en armas en Rodeo II.
Todo cuadrado:
Cuando se trataba de entregarle “el porcentaje” al capitán Camargo Gómez, los pranes se lo enviaban en una bolsa con “El Monje”, uno de los ayudantes de “Yoifre” y “Oriente”, trascendió.
En los últimos meses, el capitán Camargo Gómez, en connivencia con otros militares, los directores del Rodeo I (Cecilio Hernández) y Rodeo II (Luis Aranguren Castillo) permitió la entrada de 25 fusiles R15, 2 rifles con mira telescópica, 200 pistolas 9 milímetros, 2 ametralladoras y 2 Kaláshnikov. Éstos últimos, provenían del parque de armas que tiene la GN en el Internado de Los Teques, según la misma información extraoficial.
El capitán Camargo está preso desde el jueves en la Policía Militar ubicada en Fuerte Tiuna y el fiscal 1° militar, Jesús García, tiene previsto imputarle sustracción de armas, delito contra la seguridad de la FAN y facilitador en la evasión de recluso, informó una fuente judicial.
Bombas y tiros:
Ayer en las inmediaciones de los Rodeos se pudo observar al mediodía disparos esporádicos y lanzamiento de bombas lacrimógenas hacia el sector La Torre donde “Oriente” y “Yoifre” están atrincherados desde hace 9 días. El piquete de la GN se colocó ayer en medio de esa vía (carretera que conduce a Araira) para controlar el paso. “Señor, por favor, tome el desvío por aquí”, le decían los guardias a los choferes que se enrutaban a Los Bloque del Rodeo.
“Señores aquí no pueden estar”, decía otro uniformado a un grupo de mujeres que llevaban ramos de flores a sus deudos sepultados en un cementerio aledaño al Rodeo I. “Ni siquiera nos dejan visitar a nuestros muertos”, refunfuñaba una doña que apretaba un ramo de crisantemos.
Una mujer, familiar de un preso, se acercó a este redactor para expresar su duda respecto a que las armas ingresan al penal en cajones de minitecas, tal como lo publicamos. Otra dijo: “mijito, esas armas las meten los guardias en sus carros”.

Una comisión del MIJ comenzó a revisar las instalaciones para buscar armas y sacar escombros.
“Gobierno no negociará”
Tres personas claves en la intervención de los Rodeo debieron ausentarse ayer del sitio para ofrecer una rueda de prensa en Ciudad Bolívar, con motivo de la incautación de 5 toneladas de cocaína. Se trata del comandante general de la Guardia Nacional (GN), Luis Mota Domínguez; el viceministro de Seguridad Ciudadana, general Néstor Reverol, y el ministro de Interior, Tareck El Aissami. Éste último declaró que proseguirán con la fórmula del diálogo y recalcó que el Gobierno “no negociará” en favor de los pranes sino para beneficiar a la población reclusa. En la intervención de los Rodeo actúan, entre otros, 3 mil efectivos de la GN, pero en el Destacamento 55 de ese componente, instalado en el Rodeo, sólo cuentan con 100 camas, reveló una fuente. Esos 3 mil funcionarios de la GN, desligados en estos días de sus familiares, han tenido que turnarse para echar aunque sea un camaroncito. “La gente no entiende lo que estamos haciendo”, le decía un guardia nacional a otro.
En el Centro Penitenciario de la Región Centro Occidental, mejor conocido como Uribana, los “prames” son solo conocidos por sus apodos, ya que la identidad real de estos sujetos es desconocida.
El sujeto que comanda a la población carcelaria, de más de dos mil reos en Barquisimeto, es “El Borracho” quien es secundado por “El Caracas”, señalados por homicidio, estafa y robo de auto.
Un tercer sujeto apodado “El Gregory” también se escucha como uno de los “jefes” de una de las cárceles más peligrosas del país y a la que en la última semana trasladaron a 500 presos provenientes del complejo El Rodeo.
El pasado jueves, cuatro reclusos intentaron “tumbar” a “El Borracho” de su mando, pero fueron asesinados. Otros tres presos resultaron heridos.
En este centro penitenciario se producen hechos violentos similares a la época de “El Coliseo” en Roma, donde los reclusos arreglan sus diferencias en un sangriento careo con armas blancas hasta la muerte.
Tiene 21 años y ya es “pram“:
El retén judicial de San Carlos del Zulia, en el Sur del Lago de Maracaibo, alberga a tres peligrosos “prames”, quienes fueron detenidos en 2010. Uno de ellos tiene apenas 21 años.
Cristopher Matos, alias “Cachito” (26) mantiene el control del pabellón A. Cayó preso por robo a mano armada el 13 de enero del 2008 y estuvo detenido durante dos años, luego salió en libertad con una medida cautelar. Faltó a la presentación en tribunales y fue detenido por el mismo delito.
Además, se conoció que amenaza a la visita, tal como ocurrió el pasado 19 de junio, donde tuvieron de rehenes a 70 personas.
Con 21 años, Javier José Ramos, oriundo de Barquisimeto, es cabecilla del pabellón B. Está preso por robo. Otro de los “jefes” es conocido como “El Moya”.

Violación en bus de la Concepción

El comisario Marcos Vivas, jefe del CICPC-Zulia, aseguró esta mañana en rueda que fueron tres las mujeres que denunciaron ante ese despacho que fueron objeto de violaciones luego de ser sometidas en un autobús que cubría la ruta Maracaibo La Concepción el pasado 8 de julio.

Explicó que ayer fue detenido el segundo de los implicados en este repudiado hecho, tal como lo reseñara NAD. El delincuente, identificado como Jimy Santiago Herrera Rojas (18), apodado “El Negro Colombiano”, desde hoy le hace compañía en el retén de El Marite a Miguel Enrique Morales Urdaneta, alias “Miguelón”, el primero de los delincuentes capturado por este hecho.

Vivas dijo que dentro de los nueve pervertidos y atracadores se encontraban dos hermanos de “Miguelón”. Añadió que una comisión especial del CICPC busca en todo el país a estos sujetos. Todos están plenamente identificados. Cuatro de estos fueron identificados como Dervi Daniel Labarca (18), alias “Culo e Pato”, su hermano Antoni José Labarca Labarca (20), José Alberto Morales Urdaneta (18) y Humberto Jesús Morales Urdaneta (20), apodado “Beto”. También son buscados Elvis “El guajiro”, “Jacobo” y “El Felipito”.

Los investigadores determinaron que Dervi Labarca asesinó con un revólver calibre 357 al joven Jean Carlos González que viajaba como parrillero en una moto conducida por su padre en el sector Palito Blanco. Los violadores huían en una Wagoneer.

Todos esos antisociales pertenecen a la banda “Los Tuberos” y se dedicaban a atracar vehículos del transporte público, cometer arrebatones y últimamente violaciones, reveló el comisario Vivas.

El jefe policial informó que en la unidad donde viajaban de 25 a 30 pasajeros, todos fueron objetos de robos. “Nosotros le hemos tomado declaraciones a siete víctimas, de las cuales cuatro son mujeres y de estas tres fueron objeto de violaciones”, declaró el comisario.

Se conoció que en el autobús sólo viajaban once mujeres y a las que no fueron violadas, les “metieron mano” en sus genitales pero fue ante la sospecha de que ocultaban el dinero allí.

El jefe policial hizo un llamado a cualquier otra persona que de alguna manera fue víctima en ese atraco masivo a que acuda a ese cuerpo policial o ante las fiscalías sexta y undécima a denunciar.

Ante una pregunta sobre si ese ocho de julio fueron violadas 20 mujeres, Marcos Viva aseveró que el CICPC sólo ventiló el caso de tres féminas abusadas sexualmente.